Aquellos hombres buenos

No es el título de una película, es la frase que inicia este artículo e invita a la reflexión. Hola, queridas lectoras, vamos a entrar en el meollo del asunto. ¿Os acordáis de todos esos chicos que se han ido sucediendo en nuestra vida desde que éramos una niñas que eran tan, pero tan buenos con nosotras? ¿Os habéis preguntado como yo dónde estarán ahora, qué habrá sucedido con ellos? ¿Os habéis arrepentido en algún momento de no haberles hecho más caso? Quizá no fueran los más guapos, desde luego no eran los más populares, nuestro caché no subía como la espuma al salir con ellos, es más, casi casi que tratábamos de evitar que se nos asociara con ellos. Tampoco es que esté hablando de los más feos, pero sí de aquellos que no eran un preciado botín para nuestro ego, porque aquí nuestro ego es fundamental. Y no, no éramos malas por hacer aquello, éramos inmaduras que es algo completamente distinto. Seguramente esos hombres ahora tienen una pareja, alguien a quien tratan de esa forma correcta y madura con que ya entonces nos trataban a nosotras. Y con seguridad esas parejas que ahora tienen también vivieron sus procesos…