{Reseña Literaria } Donde desaparecen las estrellas de Mónica Baños

29/09/2018

«A pesar de mi fe ciega en las estrellas, no creía en los cuentos de hadas y tampoco estaba segura de si alguna vez había creído en ellos.»
Si hay algo que caracteriza al pequeño pueblo costero de Melía es la creencia popular de que las estrellas pueden influir en la vida de sus habitantes.
Allí́ vive Gala, una joven que pasa los días trabajando en una floristería. Todo cambiará con el regreso de Néstor, uno de sus mejores amigos de la infancia. Pero Gala ya no es la misma: una serie de acontecimientos que tuvieron lugar en el último año la han vuelto solitaria y algo huraña.
Cuando se le presenta la oportunidad de trabajar para el periódico local y disipar así́ los malos recuerdos que la acechan, se cruza en su camino Constanza, una elegante anciana que sacará a la luz secretos de la familia de Gala teñidos de dolor, pero, sobre todo, de esperanza.
Gala deberá́ aprender a perdonar a los fantasmas de su pasado, mientras encuentra la manera de perdonarse a sí misma.

Donde desaparecen las estrellas es la novela ganadora del sexto premio Literario La Caixa/Plataforma, y también es el debut como escritora de Mónica Baños.
Con esta novela tengo sentimientos encontrados, una historia que ha sido un quiero y no puedo, pues si bien hay momentos que me parecieron tiernos, hubo otros en los que me aburrí mucho, sobre todo en ese intento de la autora de hacer algo parecido al realismo mágico que tanto me gusta leer en García Márquez o en Isabel Allende. Aun así, creo que la autora escribe bien, que hay momentos muy hermosos con la protagonista, con Gala y con todo lo que le rodea. De los momentos más bonitos que tiene la novela tienen que ver con Simón y esas cartas que Gala le escribe. Es cierto que tiene un comienzo muy bonito, e incluso diría que tiene magia por el tema de las estrellas, pero a medida que se va desarrollando la trama, las descripciones son frías, así como algunas escenas.
Creo que esta novela es fallida porque tenía la sensación de que la autora se perdía en lo que quería contar, así como algunas cosas que me parecieron incongruentes. A veces se centraba en otras tramas, como la Constanza, para dejar de lado la que realmente importa que es la de Gala. No me importa el hecho de que no tenga giros sorprendentes, de que apenas tenga acción, de que una novela sea predecible (aquí se cumplen todas estas cuestiones), porque lo que busco en una novela es algo que me remueva por dentro.
A priori era una historia que tenía todas las papeletas para que me gustara mucho, sin embargo esta lectura no me ha llegado como yo hubiera querido. Quizá se deba al hecho de que la autora ha desaprovechado muchos momentos entre algunos personajes, que me han dejado fría, como por ejemplo Gala con su abuelo o con los padres. Ni entiendo según qué relaciones dentro de la novela, porque la autora plantea los conflictos, pero luego pasa por encima y apenas se detiene en ellos.
Una de las cosas que he echado de menos es la profundidad de los personajes, así como diálogos con mucha más chispa de los que hay. Aunque sea Gala quien cuenta la historia, no se la llega a conocer del todo. Es cierto que arrastra dolor por una pérdida, pero no he entendido muchas decisiones de Gala. No he entendido muy bien el conflicto de ella y cómo lo plantea la autora.
Otra de las cuestiones que me han chirriado es ubicar un lugar que no se sabe muy bien dónde está, del que se sabe muy poco, salvo que celebran el equinoccio y que hay un árbol de los deseos. A veces tenía la sensación de que Melía era un pueblo pequeño de mar, pero que en otras ocasiones tenía la sensación de que era más grande por cómo se desarrollan ciertos temas.
El hecho de que esta novela no haya sido lo que esperaba, estoy segura de que habrá muchos lectores que sepan apreciarla.

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