{Reseña Literaria} La maleta de Ana de Celia Santos

26/10/2018

En los años sesenta y setenta del siglo pasado, cientos de miles de mujeres españolas emigraron a Alemania para trabajar. Eran heroínas anónimas que se enfrentaban a un mundo nuevo y a menudo hostil solo para ayudar a sus familias.
Esta extraordinaria novela es la historia de una de ellas, pero podría ser la de todas.
La maleta de Ana es la historia dura pero emocionante de su protagonista, desde que sale de su pueblo de Ávila con una pequeña maleta de cartón para trabajar en una gran fábrica de Colonia. Es la historia de su juventud, sus dificultades, su complicidad con las otras obreras y su lucha contra las desigualdades sociales, pero también es el relato de su gran historia de amor.
Muchas décadas después de regresar de Alemania, Ana conoce a Cora, una mujer actual a quien decide contar su vivencia antes de que sea demasiado tarde. A través de los ojos y la sensibilidad contemporánea de Cora, iremos adentrándonos en la aventura de una joven valiente que fue capaz de tomar las riendas de su vida para salir adelante.
Celia Santos vuelve la vista atrás hacia un episodio clave de nuestro pasado reciente, apenas tratado en literatura, que conectará con la historia familiar y emocional de muchos lectores.

La postguerra en España es muy dura, y son muchas las familias que pasan hambre y necesidad. La familia de Ana es una ellas, por lo que decide emigrar de un pueblo de Ávila a Alemania, en concreto a una fábrica de Colonia, para poder ayudar en casa.
Por otra parte, hay una historia paralela en el presente. Cora llega de manera casual a un pueblo de la costa Brava. Es una mujer que, hasta ese instante, ha tenido éxito profesional, pero de un día a otro su vida ha cambiado. No sabe qué va a ser de su vida y decide quedarse unos días en un pequeño hotel. Allí conoce a una mujer que va narrando una historia que la absorbe por completo. Así es como Cora conoce la vida de Ana.
La historia que cuenta la autora no me es ajena. En mi familia hubo gente que emigró a Alemania para hacer dinero o para ayudar en casa. No fueron los únicos, conozco muchos más casos, gente que fue con un contrato de trabajo, pero otros que fueron a la aventura porque no tenían para comer. No tuvo que ser una decisión fácil, aunque cuando el hambre aprieta, uno hace todo lo que puede para salir del pozo. En el caso de Ana, ella fue con un contrato en la mano.
Aunque hay dos tramas paralelas, en la que realmente la autora pone todo el peso de la historia es en la del pasado, en la de Ana, y desde mi punto de vista, mucho más interesante que la del presente, la que se refiere a Cora.
La historia de Ana empieza con esa maleta que tiene las correas rotas y su padre le hace un apaño para que pueda viajar. ¿Qué se mete en una maleta cuando sales de casa y no sabes si algún día volverás? Pero Ana solo desea darles la oportunidad que ella no ha tenido a sus tres hermanos. Ya desde que llega a Colonia, Ana da muestras de la mujer que es, una mujer de carácter, una mujer digna. En Alemania se habla de derechos sociales, se reivindica una seguridad laboral, algo de lo que no se puede hablar en España. Desde luego, Ana no hubiera sido la misma si se hubiera quedado en España. En Alemania pudo dar rienda a una integridad que fascina.
La gran protagonista, sin duda, es Ana. Es ante todo una mujer leal a sus ideales, además de íntegra. Llega con miedo, no solo porque no sabe bien qué le espera en Alemania, sino porque no conoce a nadie y porque no sabe hablar alemán. Sin embargo, en las adversidades se hacen los mejores amigos. Es así como conoce a Maricarmen, una andaluza risueña que compartiría con ella sus temores, sus miedos y sus alegrías.
Por otra parte, tenemos algunos personajes secundarios, de los que destaco a Maricarmen, por esa alegría de la que hace gala. También están los hermanos italianos, Peppino y Lucía, que la principio se entienden como se entiende, cada uno hablando su idioma. También está Rainer, el hijo del jefe, un hombre dulce y soñador que sabe escuchar a sus trabajadores.
El ritmo es ágil y la verdad es que se lee en un suspiro. Puede que me haya faltado más emoción. Es cierto que hay tres momentos duros, pero no me habría importado que hubiera habido algunos más porque la historia daba para eso. Eso sí, a la trama de Cora me ha faltado algo de chicha porque la novela funciona muy bien sin esta parte. La historia de Ana se sostiene perfectamente y es bastante buena como para que esté la de Cora. Por lo demás, recomiendo esta historia de mujeres que se marcharon con una maleta en la que apenas llevaban nada.

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