El sur lo encontré en tus ojos de Cherry Chic

05/04/2019

Lola lleva toda la vida soñando con encontrar a alguien que comparta sus gustos por las maratones de series y películas desde el sofá. Alguien que adore comprar chorradas por internet, ir a la playa, aprovechar cualquier ocasión para comer y que se lleve bien con sus amigos y su familia, que lo son todo para ella. Pero, cuando ese alguien aparece, apenas cumple ninguno de los requisitos que Lola siempre ha deseado.

Y si hablamos de él… Bueno, si le hubieran dicho que un día alguien como Lola aparecería en su vida para quedarse, probablemente habría alzado una ceja y se habría reído con sorna. En sus planes no se encontraba el tener una relación, y mucho menos con alguien como ella. Sin embargo, el amor no entiende de personalidades. Ni de preferencias. Ni de requisitos. El amor, cuando es verdadero, solo entiende de risas que reconfortan, de abrazos que llenan y de besos que curan heridas profundas.

Aunque en las primeras páginas, con una descripción detallada de todos los personajes, me da la sensación de que el libro se me va a hacer pesado la realidad es bien distinta, es una lectura ligera una vez pasado ese primer “escollo”.

Personalmente no me he creído la historia, no me ha parecido una historia real. La autora no ha conseguido que me metiese en la piel de los personajes, ni darle credibilidad a la historia que cuenta. Es verdad que el mundo está lleno de casualidades… pero hasta cierto punto!

Lo que sí me he creído es la localización geográfica de la historia, el Sur, con una ciudad en concreto, dando detalles exactos de calles y zonas de la ciudad, así como la gastronomía típica. Es lo más real que he visto en el libro.

En mi opinión un libro para pasar el rato si no tienes nada mejor que hacer… o qué leer!

Cherry Chic – Me llamo Lorena, aunque en los mundos de internet ya todos me conocen como Cherry Chic. Estoy en la treintena y no recuerdo cuándo fue la primera vez que soñé con escribir un libro, pero sé que todo empezó cuando mis padres me compraron una Olivetti y me apuntaron a mecanografía siendo una niña.

Mi vida es sencilla. Vivo en el sur rodeada de familia, amigos y tranquilidad la mayor parte del tiempo, y tengo la inmensa suerte de poder dedicarme a lo que más me gusta: dar vida a personajes que sólo existen en mi cabeza y contar sus idas y venidas mientras yo río, lloro, disfruto y sufro con ellos, como si fueran mis niños, porque así los siento.

Cuando no estoy escribiendo, me encanta pasar tiempo con mi familia, pasear con mi marido y mi hija, leer, viajar, comer, escuchar música, las zapatillas, las series, los vikingos, la tecnología –friki en potencia–, comprarle ropa a Minicherry y los tatuajes. Soy adicta a Pinterest, entre otras cosas, y suelo pasar horas y horas en los mundos de yupi, imaginando la vida de personas que no conozco.

Mis sueños en esta vida siempre han sido publicar un libro y que me toque el sueldo Nescafé. ¡Ya me queda menos para lo segundo!

Creo que no me dejo nada.

¡Ah sí!

Puedes seguirme en mis redes sociales; tengo un montón y a veces no me aclaro ni yo, pero me mola cantidubi subir fotos de Minicherry, tíos buenorros, cosas que me inspiran, primicias de mis proyectos y, por qué no, alguna que otra chorrada.

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